En diálogo con el programa La García por AM 530 y durante su reciente participación en la marcha “8M en las Calles” en Copacabana, Río de Janeiro, la diputada provincial e intendenta de Quilmes en uso de licencia, Mayra Mendoza, analizó la coyuntura política nacional con definiciones tajantes sobre el liderazgo del peronismo y el impacto del ajuste de Javier Milei. La legisladora situó la figura de Cristina Fernández de Kirchner en el centro de la escena, sosteniendo que su situación judicial es un impedimento para el desarrollo del país.
Un 8M marcado por el reclamo de libertad a Cristina
Mendoza vinculó la lucha por los derechos de las mujeres con la actual situación de la exmandataria, definiendo este 8 de marzo como un hito de reflexión y denuncia. “Este es el primer 8M sin Cristina entre nosotras, con Cristina privada de su libertad y proscripta. Es un daño muy grande a la política y a la democracia de la Argentina”, sentenció la dirigente.
Para la legisladora, los términos judiciales tradicionales no alcanzan para describir el presente de Fernández de Kirchner: En esa línea, sostuvo que la ex presidenta se encuentra actualmente “secuestrada por el poder”, inhabilitada y fuera de la cancha electoral.
Mendoza afirmó que la intención del Poder Judicial es anular a quien conserva uno de los caudales electorales más altos del país, a pesar de lo que llamó una “demonización” constante.
Asimismo, Mayra criticó duramente a sectores del propio peronismo que intentan “normalizar la proscripción” y pidió mayor solidaridad para enfrentar lo que considera una anomalía democrática. Con este marco, Mendoza aseguró que “Cristina en sí misma es un proyecto de gobierno” y que nadie en el campo nacional y popular posee su formación para recuperar las capacidades estatales dañadas.
Asfixia financiera y el reclamo a la gestión nacional
La diputada también se refirió a la presión económica que el gobierno de Javier Milei ejerce sobre la provincia de Buenos Aires. Según su visión, el actual modelo nacional busca deliberadamente el ahogo financiero del distrito que concentra el 40% de la población argentina.
“Hoy el gobierno de Milei está asfixiando a la PBA”, denunció Mendoza, puntualizando que la deuda nacional con la provincia, especialmente en cuanto a las obras públicas paralizadas, alcanza una cifra cercana a los 15 billones de pesos. Mendoza fue categórica al advertir que “si no hay un proyecto nacional que piense el desarrollo de las provincias, es muy difícil sostener la gestión local”.
El desafío de una “nueva escuela” en territorio bonaerense
Desde su rol como presidenta de la Comisión de Educación en la Legislatura provincial, la legisladora trazó un diagnóstico sobre el sistema escolar y la necesidad de reformas estructurales. Afirmó que su experiencia en la gestión municipal le permite ver una realidad que requiere ser abordada con urgencia.
En este sentido, propuso:
- Fortalecer el vínculo entre las familias, los estudiantes y la institución escolar para que los niños tengan “ganas de ir al colegio”.
- Repensar las políticas educativas ante la baja natalidad y la caída de la matrícula, promoviendo modelos con mayor carga horaria.
- Fortalecer la educación técnica como un motor de desarrollo, garantizando que estos cambios se realicen “sin perjudicar a ningún trabajador” del sector.
Agenda internacional: El Plan Hídrico para el Conurbano
Finalmente, Mendoza detalló sus gestiones en Brasil ante la CAF (Banco de Desarrollo de América Latina). Ante la parálisis de fondos nacionales, la legisladora se encuentra gestionando financiamiento externo para el Plan Hídrico Social Ambiental de la Cuenca de los Arroyos San Francisco–Las Piedras.
Esta obra, calificada como una demanda histórica, es vital no solo para la zona oeste de Quilmes, sino también para distritos vecinos como Almirante Brown, Avellaneda y Florencio Varela. “Nos ponemos creativos para buscar fondos”, explicó, reafirmando que su prioridad, aún en uso de licencia como intendenta, sigue siendo resolver los problemas estructurales de sus vecinos.








