Una madrugada de terror vivió una mujer de 75 años en la localidad de González Catán, partido de La Matanza, cuando fue sorprendida en su vivienda por una banda de delincuentes que la sometió a una violenta e interminable sesión de golpes y torturas. El episodio, ocurrido en el barrio Las Nieves, se extendió por casi 120 minutos, tiempo durante el cual los asaltantes desvalijaron la propiedad y huyeron con el vehículo de la víctima.

El hecho se desencadenó el pasado viernes alrededor de las 2:47 de la mañana, en una zona estratégica ubicada a escasos 300 metros de la Ruta Nacional N° 3. Según los registros de las cámaras de seguridad de la zona de las calles Esteban de Luca y Patrón, los sospechosos arribaron en un automóvil blanco y, tras realizar tareas de vigilancia para constatar la ausencia de testigos, ingresaron a la finca saltando un paredón hacia el patio interno.

Una emboscada en la soledad del hogar

La jubilada se encontraba descansando sola debido a que su marido estaba de viaje. Al escuchar ruidos extraños provenientes del sector trasero de la casa, la mujer abrió la puerta del fondo, momento que fue aprovechado por los tres malvivientes armados para reducirla por la fuerza.

Durante las dos horas siguientes, la pesadilla no dio tregua. La víctima fue brutalmente golpeada mientras los ladrones revisaban cada rincón en busca de dinero y objetos de valor. Antes de escapar, los atacantes maniataron a la mujer en el baño, asegurándose de ganar tiempo para su huida.

Fuga y búsqueda de los sospechosos

Los delincuentes abandonaron la escena repartidos en dos vehículos: el Fiat Cronos en el que habían llegado y la camioneta utilitaria propiedad de la jubilada. Ambos rodados partieron con rumbo a la calle Pedro M. Obligado, perdiéndose en las arterias del distrito.

La investigación del caso quedó bajo la órbita de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) N° 3 de La Matanza, a cargo del fiscal Gastón Bianchi. Los investigadores cuentan con una prueba clave: una de las grabaciones de seguridad logró captar el rostro de uno de los asaltantes sin cobertura, lo que facilitaría su identificación y posterior captura. Mientras tanto, la víctima permanece bajo asistencia médica y psicológica, intentando superar el profundo estado de shock derivado del traumático suceso.

El video del asalto