Un informe reciente del Laboratorio de Políticas Educativas (LPE) de la Universidad Nacional de Hurlingham (UNAHUR) reveló que el presupuesto del gobierno nacional destinado a la educación se redujo un 47% entre 2023 y 2025. Este dato evidencia que el sistema educativo es una de las áreas más afectadas por el ajuste fiscal desde la asunción de Javier Milei.

El estudio del LPE, basado en datos del Presupuesto Abierto publicado por el gobierno nacional, destaca que el ajuste en educación, lejos de concluir con la “política de shock” inicial de 2024, continúa profundizándose en 2025. La investigación analiza el presupuesto vigente y ejecutado del Ministerio de Educación de la Nación, transformado en Secretaría de Educación a partir de 2024.

La caída de los recursos fue especialmente severa en los niveles obligatorios de enseñanza, que atravesaron un ajuste del 73,8%. Por su parte, el nivel superior también sufrió una baja significativa del 26,8%.

El informe detalla el fuerte desfinanciamiento de las principales políticas educativas a nivel nacional. Entre otras cosas, el programa Conectar Igualdad fue eliminado del presupuesto de 2025, mientras que la asignación de recursos para Libros para Aprender cayó un 93%, lo que en términos reales representa una cancelación de su implementación, subraya el informe del LPE.

Asimismo, las Becas Progresar y el Instituto Nacional de Educación Tecnológica (INET) sufrieron pérdidas considerables en su afectación presupuestaria, con recortes del 68% y 65%, respectivamente.

El LPE señala que en el presupuesto de 2024, el único programa que experimentó un aumento en su asignación fue el de Gestión Educativa y Políticas Socioeducativas, con una suba del 10%. Este incremento se corresponde con la implementación de vouchers educativos para estudiantes de instituciones privadas. Sin embargo, este aumento representa apenas el 1,16% del total de recursos recortados desde 2023, y el 4% de los recursos del FONID, el cual dejó de pagarse a los docentes a partir de marzo de 2024.

Para el año 2025, la única novedad en términos de asignación presupuestaria fue la inclusión formal del Plan Nacional de Alfabetización. No obstante, este plan absorbió menos del 6% de los recursos que fueron recortados en otras áreas del Ministerio de Educación.