En una decisión que avivó la tensión con el Congreso, el presidente Javier Milei vetó tres leyes fundamentales aprobadas por la oposición: el aumento a las jubilaciones mínimas, la prórroga de la moratoria previsional y la declaración de emergencia en discapacidad. La medida, que generó un fuerte rechazo en la clase política y en la sociedad, fue calificada por la diputada bonaerense por Unión por la Patria (UP) y secretaria adjunta del sindicato de la ANSES (SECASFPI), Soledad Alonso, como “una crueldad innecesaria disfrazada de plan económico”.
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El veto presidencial recae sobre iniciativas que buscaban brindar un alivio urgente a sectores vulnerables. El aumento a las jubilaciones mínimas, por ejemplo, elevaba los haberes de $309.294,80 a $331.564,02, y el bono previsional pasaba de $70.000 a $110.000. De acuerdo con el Centro de Economía Política Argentina (CEPA), el impacto fiscal de estas medidas era mínimo, representando apenas el 1,2% del PBI anual.
La diputada Alonso denuncia un veto ideológico, no técnico
Según la legisladora provincial, los argumentos económicos esgrimidos por el Gobierno son solo una pantalla para ocultar una decisión profundamente ideológica. “Para este gobierno, los derechos son un privilegio y los adultos mayores un gasto”, sentenció Alonso y cuestionó el argumento del Ejecutivo nacional sobre la falta de fondos para afrontar los aumentos que dispuso el Congreso. “¿De verdad un país se desestabiliza por garantizarle a sus jubilados lo justo para vivir?”, apuntó.
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Sin moratoria ni fondos para discapacidad
El veto también golpea a otros dos pilares de la seguridad social. Por un lado, se elimina la moratoria previsional, una herramienta esencial que permitía a quienes no llegaban a los 30 años de aportes acceder a una jubilación. Sin esta opción, miles de personas, en su mayoría mujeres, quedan relegadas a la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM), que es solo el 80% de la jubilación mínima y no garantiza los mismos derechos.
Por otro lado, el Presidente también vetó la ley que declaraba la emergencia nacional en discapacidad y asignaba recursos hasta 2026. La diputada Alonso criticó duramente esta decisión, afirmando que “negarles ese respaldo no es ajustar: es abandonar”, caracterizó.
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El camino legislativo de los vetos de Milei
La pelota vuelve ahora al campo legislativo, donde la oposición intentará revertir el veto presidencial. Para ello, se necesitan dos tercios de los votos en ambas cámaras, un objetivo que se presenta como un desafío considerable. La diputada Alonso hizo un llamado a los legisladores, instándolos a “escuchar a quienes representan” y a no dejar que el esfuerzo de los jubilados que marchan sea en vano. La legisladora concluyó afirmando que este veto no fue un ajuste técnico, sino una decisión política e ideológica que castiga a los más vulnerables de la sociedad.




