Cuatro personas fueron aprehendidas e imputadas por robo agravado, encubrimiento y tenencia ilegal de arma de fuego, luego de una serie de allanamientos que desarticularon una banda dedicada a cometer robos bajo la modalidad de “entradera” en los partidos de Cañuelas y La Matanza.

La particularidad del caso, que resultó determinante para la investigación, es que los propios delincuentes se tomaron fotografías con los objetos robados utilizando el teléfono celular de una de las víctimas, dejando almacenadas las imágenes con sus rostros en la cuenta de correo de la damnificada.

La investigación tras las “entraderas”

La pesquisa, coordinada por la Dirección Departamental de Investigaciones (DDI) La Plata, se inició a partir de dos denuncias registradas entre octubre y noviembre.

El primer hecho denunciado ocurrió el 27 de octubre, cuando un hombre de 56 años reportó que al menos cuatro personas ingresaron a su vivienda y sustrajeron tres tractores (dos de ellos para cortar césped) y herramientas de un galpón. A los pocos días, una mujer de 78 años fue víctima de un violento asalto en su domicilio: seis individuos armados la redujeron y se llevaron un vehículo Volkswagen Gol, junto con una variedad de elementos que incluían celulares, una notebook, electrodomésticos, herramientas, un equipo de aire acondicionado portátil y dinero en efectivo.

El personal de la DDI Cañuelas comenzó las tareas de investigación, que incluyeron el análisis de testimonios, la revisión de cámaras de seguridad y la obtención de informes telefónicos. Estos datos permitieron a los investigadores establecer las rutas de escape de los sospechosos y el recorrido de los vehículos sustraídos, que fueron trasladados inicialmente a Cañuelas y luego a la localidad de Virrey del Pino, en La Matanza.

La prueba que los incriminó

La pista definitiva surgió cuando se descubrió que los autores de los robos habían utilizado el celular de una de las víctimas para tomarse fotografías con los elementos sustraídos en distintas locaciones. Estas imágenes con los rostros de los presuntos responsables quedaron alojadas en la nube del damnificado, permitiendo a la policía identificarlos y rastrear las propiedades que frecuentaban.

La investigación permitió establecer que en un domicilio de Virrey del Pino se guardaba un vehículo utilizado en los atracos. También se pudo identificar la situación de uno de los presuntos líderes de la banda, que se encontraba internado y bajo custodia policial en el hospital HIGA Evita tras sufrir fracturas en un accidente de motocicleta.

Los allanamientos y secuestros

Con la intervención de las fiscalías de los doctores Roberto Berlingieri y Norma Pippo, y del juez de garantías, se obtuvieron siete órdenes de allanamiento en Cañuelas y La Matanza.

Los operativos culminaron con la aprehensión de cuatro personas: R. B. (26) y G. S. (25), imputados por robo agravado, y M. C. (31) y A. C. (36), acusados de encubrimiento y tenencia ilegal de arma de fuego.

Además, la policía logró secuestrar una gran cantidad de bienes y elementos que confirman la actividad ilícita de la banda:

  • Cuatro vehículos con irregularidades, incluyendo un Renault Duster y una Renault Kangoo con pedido de secuestro activo por robo, un Renault 11 con motor adulterado y un Chevrolet Corsa con patente falsa.
  • Un block motor de Volkswagen Gol con pedido de secuestro.
  • Una escopeta calibre 12 superpuesta.
  • Numerosas herramientas y electrodomésticos robados, como máquinas de cortar, desmalezadoras, un televisor y el aire acondicionado portátil.
  • Seis teléfonos celulares, una licencia de conducir falsificada y elementos utilizados para la comisión de ilícitos (guantes, precintos plásticos).

Adicionalmente, durante los procedimientos, la DDI obtuvo información sobre un ilícito previo, lo que derivó en el hallazgo y secuestro de otra Renault Kangoo con pedido de captura, abandonada en un descampado de Cañuelas.