El Poder Judicial de la provincia de Buenos Aires vivió este jueves una jornada de alta tensión y repercusión nacional con el inicio formal del “jury de enjuiciamiento” contra la jueza Julieta Makintach. El proceso, que se desarrolla en el anexo de la Cámara de Senadores bonaerense en La Plata, busca determinar si la magistrada debe ser destituida definitivamente de su cargo tras el escándalo suscitado por su supuesta participación e impulso, con fines económicos, de un documental sobre el juicio que investiga la muerte de Diego Armando Maradona.

Acusaciones, renuncia y un jurado intransigente

Las graves acusaciones giran en torno al intento de Makintach de promover un film titulado “Justicia Divina”, basado en el juicio oral que ella instruyó y que posteriormente fue anulado. Esta acción, sin la debida autorización oficial, es considerada una falta grave a la probidad y transparencia, encuadrada como “mal desempeño”.

Pese a haber sido suspendida preventivamente, la jueza intentó frenar el proceso presentando su renuncia al cargo, un intento fallido dado que el juicio político continuó su curso. La magistrada no solo enfrenta este jury, presidido por Hilda Kogan, presidenta de la Suprema Corte de Justicia bonaerense, sino que en paralelo tiene abierta una causa penal por cohecho, abuso de autoridad y malversación de fondos, la cual seguirá, incluso, si resulta destituida.

Jornada de testimonios que complicaron a Makintach

La primera audiencia fue explosiva, con la declaración de cinco testigos y un descargo de la propia jueza, que intentó defenderse de las imputaciones.

  • Fiscal Patricio Ferrari: La Acusación Detallada. El primero en declarar fue el fiscal general adjunto de San Isidro, Patricio Ferrari, a cargo de la acusación en el caso Maradona. Su testimonio repasó las últimas tres jornadas del juicio original, en las que se expuso la versión del documental y la presencia de dos “infiltrados”, amigos de Makintach, que dijeron ser ciudadanos curiosos. Ferrari recordó el momento en que mostró las pruebas que comprometían a la jueza, llevándola a apartarse del debate. La defensa de Makintach, liderada por Darío Saldaño, solicitó un careo con Ferrari que fue denegado.
  • El Camarógrafo de “Justicia Divina” y la “Guionista”. El testigo clave del día fue Jorge Ignacio Huarte, el camarógrafo que grababa las audiencias. Huarte reconoció que fue contratado para un documental que se enfocaría en la jueza. Aclaró que la cámara que usó era “semiprofesional, no tiene espejo, no es una cámara discreta”. El camarógrafo complicó a Makintach al señalar que María Lía Vidal, una amiga de la infancia de la jueza, era la guionista del proyecto, y que en un momento le ordenaron: “Focalizate en la jueza”. También relató que una mujer policía le dijo que no podía filmar, quedando sorprendido porque lo habían contratado para ese fin.
  • Policías Confirman las Órdenes de la Jueza. Las declaraciones del personal policial asignado a la custodia del tribunal también comprometieron a la magistrada.
    • Mailén Itati Romero, custodia de la jueza, relató que antes de la audiencia de Maradona escuchó conversaciones en el despacho de Makintach sobre “cómo filmar” y si salía “con la cartera o no”. Luego, confirmó que la jueza le envió un mensaje pidiendo que “le deje a su gente con las cámaras” a otra compañera.
    • Leonel Dos Santos, policía de turno el domingo anterior al juicio, declaró que la jueza Makintach se presentó con una cámara grande en los tribunales y que “Dice que tiene un permiso de arriba para filmar”, mientras hacían tomas de ella “yendo y viniendo por los pasillos”.
    • Mirta Daniela Barrionuevo, policía encargada de la sala, recordó que cuando intentó impedir la filmación, su compañera le mostró un mensaje de Makintach que decía: “decile a la gente del TOC 3 que no se meta”.

El descargo de Makintach: “No quería fama”

Makintach pidió declarar después de los primeros dos testigos. En un tono acelerado, la jueza optó por el descargo emocional más que técnico. Dijo no haber dimensionado las consecuencias de su participación en el documental y que su objetivo era “todo lo contrario” al “escarnio mediático” que la afectó.

“Lo único que veo es la jueza del escándalo, la jueza del escándalo. Ayer que no podía dormir, vi la palabra escándalo. Es simbólico porque cuando dice escándalo dice piedra con la se tropieza. Evidentemente sí, fue una piedra con la que me tropecé sin dimensionar las consecuencias”, expresó la magistrada.

Makintach insistió en que el film fue una propuesta de una amiga, que no quería fama ni ser actriz. Además, intentó justificarse diciendo que el documental era una forma de mostrar la mejor cara de la Justicia. “Lo único que hice fue tratar de evitar la exposición de la prensa. Me llamaban de los programas, no quiero fama, no quiero ser actriz“, declaró. La jueza, quien no declaró bajo juramento, concluyó pidiendo disculpas a la familia de Maradona y a la Justicia.

El jury, que podría extenderse por al menos cuatro jornadas, continuará este viernes con la citación de nueve testigos más. El resultado definirá el futuro profesional de Makintach y sentará un precedente sobre la ética judicial en casos de alto impacto.