Un insólito operativo policial, desencadenado por la denuncia de una madre desesperada, culminó con la detención de un hombre en la Colectora de la Autopista del Oeste. El sujeto fue aprehendido a la salida de un hotel alojamiento en posesión de una gran cantidad de dinero en efectivo, drogas de máxima pureza y un arma de guerra.

El hecho se registró a las 15:00 horas de este miércoles 12 de noviembre, cuando un móvil del Comando de Patrullas fue interceptado por una mujer. Esta denunció la desaparición de su hija de 25 años, quien llevaba dos días sin regresar a su casa. La joven había enviado mensajes tranquilizadores a su madre desde un teléfono desconocido, informándole que se encontraba en un albergue transitorio con un hombre, aunque la denunciante mantenía serias sospechas.

De la preocupación familiar al gran hallazgo

Con la autorización correspondiente, los uniformados se dirigieron a uno de los hoteles ubicados a la vera de la Autopista del Oeste, acompañados por la madre. Tras dialogar con el encargado y describir a la joven, el empleado informó que la pareja en cuestión había estado ocupando una habitación desde el lunes y que estaban por finalizar su turno.

Los agentes esperaron pacientemente en el portón de acceso. Al momento en que la joven y su acompañante salieron a la calle, fueron abordados. La chica confirmó que se encontraba bien, llegando incluso a recriminar a su madre por haber alertado a la Policía.

En ese instante, el hombre, de 46 años y domiciliado en el barrio Mariló de Trujui, intentó pasar inadvertido. Con una actitud notoriamente nerviosa y silbando por lo bajo, continuó caminando apresuradamente por la colectora en dirección al puente Gnecco, sin mirar hacia atrás, lo que despertó la atención de los oficiales.

Millones en efectivo y cocaína de alta pureza

La policía le dio la voz de alto. El sujeto, a pesar de no detener su marcha de inmediato, fue interceptado por el patrullero. Tras ser bloqueado, se lo requirió para que exhibiera el contenido de una mochila que portaba.

Al abrir el bolso, los agentes hallaron una enorme pistola calibre 45 cromada. Inmediatamente, los uniformados desenfundaron sus armas y procedieron a esposar al hombre, quien se encontraba visiblemente nervioso.

La requisa se completó con la presencia de un testigo circunstancial. Dentro de la mochila, la policía encontró la asombrosa suma de $3.616.000 en efectivo, una balanza de precisión, tijeras, cuchillos y nylon, elementos típicos del fraccionamiento de estupefacientes.

El hallazgo más significativo fue la droga: más de 250 gramos de cocaína que, según determinó el reactivo, era de “máxima pureza”. Fuentes del ámbito delictivo consultadas indicaron que, por la logística de almacenamiento y entrega, se trataría de “uno de los polvos más caros de la historia”.

El detenido fue trasladado a los calabozos de la Comisaría 8º de Moreno (Catonas). La Dra. Sofía Giaccaglia, de la UFI Nº 12 del Departamento Judicial de Moreno y General Rodríguez, dispuso la imputación del hombre en una causa caratulada como “Portación ilegal de arma de guerra en concurso real con tenencia de estupefacientes con fines de comercialización”.