La adolescente de 15 años, Alma Milagros Malagreca, que había desaparecido de su casa en Laferrere, La Matanza, hace una semana, fue finalmente encontrada sana y salva este lunes en la Plaza Miserere, en el barrio porteño de Once. Fue hallada por efectivos de la DDI junto a su novio, un joven de 21 años identificado por medios como Matías Sebastián Pajón.

Según detalló el padre de la menor, la joven “estaba en situación de calle” con el muchacho. Un dato clave en el hallazgo fue que la esposa del fiscal Fernando Garate (a cargo de la UFI de Responsabilidad Juvenil N.º 1) reconoció a la menor mientras deambulaba por la plaza y dio aviso inmediato a las autoridades, de acuerdo con la información del periodista Mauro Szeta.
Detención del joven y preocupación en la familia
El Ministerio Público Fiscal ordenó la aprehensión del joven, identificado como M. N. P. (o Matías Sebastián Pajón), bajo la carátula de “averiguación de ilícito”. Según trascendió, el joven de entre 21 y 22 años es señalado por los padres de la menor como su novio, una relación que la familia desaprobaba. La joven habría salido de su casa el lunes 20 de octubre para encontrarse con él, lo que motivó a su madre a radicar la denuncia por “averiguación de paradero” tras no regresar.
Durante la semana que duró la búsqueda, familiares y allegados realizaron diversas marchas en Laferrere y otros puntos de La Matanza para visibilizar el caso.
El calvario del padre
Matías, el padre de la adolescente, expresó el alivio tras el hallazgo y el calvario que atravesó la familia. En un intento por comprender la situación, el hombre manifestó su dolor y preocupación por la decisión de su hija de vivir en la calle.
“Hay un montón de comentarios maliciosos de la gente, dicen cualquier cosa… ¿Irse a una plaza a dormir durante 7 días? Yo no le di esa vida a mi hija, ella no tiene esa cabeza para irse a vivir a la calle…”, reflexionó el padre.
Matías también cuestionó la actitud del joven que acompañaba a su hija, sobre quien aseguró que “necesita ayuda psicológica también”. Finalmente, agradeció el desenlace: “Agradezco a Dios que haya aparecido. Ahora tengo que ayudarla a ella y ver en qué estoy fallando yo como padre”.




