Una serie de eventos que comenzó con un accidente de tránsito culminó en un homicidio a plena luz del día en Morón, desatando la indignación y el dolor de los vecinos. Un policía de la Ciudad atropelló a un joven motociclista y, tras darse a la fuga, regresó horas después  para entregarse a una comisaría, donde protagonizó un violento altercado que terminó con el asesinato del primo de la víctima.

El inicio de la tragedia: choque y abandono de persona

El sábado por la mañana, un oficial identificado como Carlos Javier Pelazo, de 36 años, y que presta servicio en la Policía de la Ciudad, circulaba en su vehículo particular, un Renault Sandero rojo, en el barrio 20 de Junio de Morón. Aparentemente, se dirigía a llevar a su hijo al médico.

En ese trayecto, embistió la motocicleta en la que viajaba José Luis Zárate, conocido por sus allegados como “Pitu”, quien había salido a comprar galletitas para su hijo de 3 años. El impacto le provocó heridas de gravedad a Zárate, que tuvo que ser trasladado de urgencia al Instituto de Haedo y, posteriormente, al Hospital Posadas, donde actualmente se encuentra en estado crítico, luchando por su vida.

Según el relato de Sabrina, la pareja de Zárate y prima del joven asesinado, el policía escapó del lugar sin asistir a la víctima, incurriendo en el delito de abandono de persona.

Pelea fatal en la comisaría

Unas seis horas después del accidente, el oficial Pelazo se presentó en la Comisaría Morón 4ª, la dependencia con jurisdicción en la zona del choque. Sin embargo, no había llevado consigo el vehículo involucrado, por lo que el personal policial le indicó que debía recuperarlo y regresar con el Sandero para realizar los peritajes de rigor, advirtiéndole que de no hacerlo quedaría detenido.

Alrededor de las 16:45, el policía regresó al lugar a bordo del Renault Sandero. Su llegada coincidió con la presencia de familiares de José Luis Zárate y vecinos, quienes lo reconocieron inmediatamente y desataron una fuerte confrontación.

En medio del tumulto, el oficial intentó huir. Fue perseguido por Juan Manuel De Vita, de 19 años, primo de Zárate, quien llegó a golpear y patear el auto. Fue en ese momento que el policía extrajo su arma reglamentaria y efectuó dos disparos en la esquina de Chile y Grito de Alcorta.

Juan Manuel De Vita murió en el acto. El joven, que se mantenía con changas de albañilería y pintura, iba a ser padre por primera vez, ya que su pareja transita un embarazo de cuatro meses.

Fuga y detención

Tras disparar y matar a De Vita, el oficial Pelazo volvió a escapar en el mismo Sandero rojo. Horas más tarde, fue localizado gracias a las cámaras de seguridad municipales y fue finalmente detenido en la zona de Morón Centro.

La fiscal Valeria Courtade, de la UFI N° 3 de Morón, imputó al oficial de la Policía de la Ciudad por el delito de lesiones culposas en concurso real con homicidio agravado por el uso de arma de fuego.

La familia de las víctimas, devastada por los hechos, manifestó su exigencia de justicia. “Queremos que el asesino pague lo que tenga que pagar”, pidió Sabrina, la pareja del hombre atropellado, quien también denunció que el policía estaría intentando “dibujar” los hechos, alegando que le quisieron robar.