La investigación por el asesinato de Paula Lastiris, la mujer de 47 años baleada fatalmente la semana pasada en un cotillón de Barrio Norte, dió un giro inesperado que reorienta el accionar judicial. Las autoridades a cargo del caso desecharon la hipótesis inicial de un ajuste de cuentas por deudas de alquiler y ahora enfocan sus esfuerzos en comprobar si se trató de un caso de violencia de género.

El trágico episodio tuvo lugar un miércoles en un local ubicado en la calle 37, entre 9 y 10, cuando el atacante ingresó y disparó directamente contra la víctima. Lastiris fue socorrida y trasladada de urgencia al Hospital San Martín, donde falleció debido a la gravedad de la lesión.

En un primer momento, se especuló con que el ataque respondía a un conflicto por el impago del alquiler del inmueble. Sin embargo, la familia de la comerciante presentó documentación probatoria que confirma que los pagos estaban al día, demostrando incluso que el dueño no había cobrado el mes de abril.

Ante este escenario, la fiscal María Eugenia Di Lorenzo, titular de la UFI N° 17 de La Plata, comenzó a instruir una nueva línea de investigación. Los testimonios recabados sugieren que entre la víctima y el principal sospechoso existía un vínculo previo marcado por tensiones y supuestos episodios de malos tratos. Por lo tanto, el expediente podría ser recalificado bajo la figura de femicidio.

El único sospechoso, un hombre de 49 años identificado por sus iniciales L. O. A., fue capturado en las inmediaciones de la escena del crimen, específicamente entre las calles 35, 5 y 6, y se le incautó un revólver que está siendo peritado. El juez de Garantías Pablo Nicolás Raele dictó la prisión formal, mientras el detenido se negó a declarar.