La desaparición de Brenda del Castillo (20), Morena Verdi (20) y Lara Gutiérrez (15), vistas por última vez el viernes pasado, desató una intensa búsqueda que se aceleró en las últimas horas tras la detención de dos personas en Florencio Varela. El caso, que está bajo la carátula de “averiguación de paradero” a cargo del fiscal Gastón Duplaá, de la UFI N°2 Descentralizada de La Matanza, generó una gran preocupación entre familiares, vecinos y mantiene a toda la comunidad bonaerense en vilo y a la expectativa de novedades.
El último rastro de las jóvenes
La última vez que las tres jóvenes fueron vistas fue el viernes 19 de septiembre en la rotonda de La Tablada, ubicada en la intersección de Monseñor Bufano y Avenida Crovara. Según la reconstrucción de los hechos, las jóvenes salieron de una casa en el Complejo 17 de Camino de Cintura y se dirigieron a una sucursal de YPF que se encuentra frente a la rotonda.
Allí, las cámaras de seguridad captaron el momento en que subieron voluntariamente a una camioneta blanca. El abuelo de Morena, Antonio, relató a la prensa que las chicas solían usar una aplicación de transporte, pero esa noche cancelaron el viaje porque “nos vienen a buscar” habían dicho. La reconstrucción de las cámaras de seguridad muestra que Lara se subió al asiento delantero, mientras que Brenda y Morena se ubicaron en la parte trasera.
El último contacto con ellas se perdió en la madrugada del sábado, cuando los teléfonos celulares de las tres se apagaron al mismo tiempo, un hecho que la familia describe como inusual y que, según Antonio, los hace pensar que es una situación “ilógica”.
Múltiples hipótesis, detenciones y la pista de un celular
La investigación judicial se movió rápidamente basándose en las pocas certezas disponibles. Una de las principales líneas de trabajo, confirmada por los familiares, es que las jóvenes mayores, Brenda y Morena, se dedicaban al trabajo sexual. Según sus testimonios, habían acordado un encuentro con un cliente que les pagaría una suma de 300 dólares a cada una por sus servicios. Esta información es crucial para la investigación, ya que permite a las autoridades intentar identificar a la persona que las recogió en la camioneta.
El fiscal Duplaá y la DDI de La Matanza solicitaron el análisis de las grabaciones de las cámaras de seguridad para intentar reconstruir el recorrido de la camioneta. Sin embargo, un problema clave es que la baja calidad de las imágenes no permite identificar la patente del vehículo. A pesar de esto, los detectives realizaron un seguimiento a través de otras cámaras municipales, así como un análisis de las antenas de telefonía que captaron la última señal de los celulares antes de que se apagaran.
Esta última pista fue la que llevó a un importante avance en el caso. Una señal de activación de uno de los celulares fue detectada en Florencio Varela. A partir de este dato, se realizó un operativo en una vivienda de esa localidad, donde se demoró a un hombre y una mujer. En el lugar, se encontraron “manchas” que serán peritadas por la Policía Científica para determinar su origen. También se investiga si la patente de la camioneta utilizada por los captores estaba adulterada.
La Fiscalía no descarta otras hipótesis, como la posibilidad de un secuestro o, incluso, un caso de trata de personas. La familia de las jóvenes informó a los investigadores que solían frecuentar un lugar en la Avenida Rivadavia, en el barrio de Flores, en la Ciudad de Buenos Aires. Por esta razón, la DDI de La Matanza solicitó a la Policía de la Ciudad imágenes de las cámaras ubicadas en la avenida General Paz y en el trayecto hacia esa zona.
La desesperación de los familiares y el pedido de ayuda
En medio de la incertidumbre, los familiares y vecinos de las jóvenes organizaron movilizaciones en la rotonda de La Tablada para exigir celeridad en la investigación. La madre de Morena, Sabrina Mara del Castillo, declaró a la prensa que, aunque perdió la esperanza, continuará con la búsqueda. “Para mí fueron a trabajar, pero con un cliente X, porque ellas a Flores nunca llegaron”, sostuvo en diálogo con C5N. “La verdad, creo lo peor, pero voy a seguir porque no pueden desaparecer tres días. Es algo ilógico”, concluyó.
El abuelo de Morena, Antonio, también expresó su desesperación a LN+, lamentando no saber dónde pueden estar y criticando la falta de información por parte de la Justicia.
El municipio de La Matanza se sumó a la búsqueda con una campaña en redes sociales que difunde los rostros de las jóvenes y un número de teléfono para recibir cualquier información, con el mensaje: “Si las buscamos, no desaparecen”. A pesar de los avances, la comunidad y las familias esperan la aparición con vida de las tres chicas y exigen todos los esfuerzos necesarios para encontrarlas.








