El partido bonaerense de La Matanza vivió una jornada de extrema violencia este lunes, con dos tiroteos separados que involucraron a efectivos de Gendarmería Nacional Argentina (GNA) y de la Policía Federal Argentina (PFA), ambos actuando fuera de servicio o en defensa propia ante intentos de robo. Los sucesos tuvieron lugar en Aldo Bonzi y en las inmediaciones de la villa San Petesburgo.

Confrontación en Aldo Bonzi: Gendarme repele asalto

El incidente más grave ocurrió alrededor de las 20:20 en Aldo Bonzi, en el cruce de Pirán y Janner. La secuencia comenzó cuando el cabo de Gendarmería, Carlos G., que presta servicio en el Edificio Centinela, llegaba a la casa de su hermano, Ariel G., también cabo de la GNA.

Al ver un vehículo sospechoso, Carlos G. logró acelerar y escapar, pero su hermano Ariel G., quien ya se encontraba en la vereda, fue interceptado por al menos tres delincuentes que descendieron del automóvil.

El intento de asalto derivó en un intenso tiroteo. Producto del enfrentamiento, uno de los asaltantes, identificado como Kevin Escobar, de 22 años y con amplio prontuario, murió en el lugar. Sus cómplices lograron fugarse.

Lamentablemente, hubo víctimas colaterales:

  • Ariel G. (Gendarme) sufrió una herida de bala en la boca.
  • La pareja del gendarme (25 años) resultó herida de un disparo en el tórax.
  • Un vecino que circulaba por la zona fue alcanzado en una de sus piernas.

Todos los heridos fueron trasladados al hospital Ballestrini. Fuentes de Gendarmería informaron que el cabo y su novia fueron intervenidos quirúrgicamente y se encuentran estables, mientras que el vecino está fuera de peligro.

Se supo que el delincuente abatido, Kevin Agustín Escobar, poseía antecedentes por robo y encubrimiento agravado. La causa es investigada por el fiscal Carlos Fornaro de la UFI Temática de Homicidios de La Matanza, bajo la carátula de homicidio agravado en grado de tentativa, criminis causae, en concurso real con robo calificado.

PFA abatió a un menor en intento de entradera

Horas antes, otro incidente similar ocurrió en La Matanza, donde un agente de la Policía Federal (PFA), que trabaja como chofer de aplicación de viajes en su día libre, mató a un delincuente de 15 años durante un intento de robo en las cercanías de la villa San Petesburgo.

El policía, que pertenece a la División de Custodia Inmigrante, se dirigió a un punto de la villa solicitado a través de la aplicación. Al detenerse, un sujeto subió por la puerta trasera y lo sujetó del cuello. Acto seguido, entre siete y ocho personas, una de ellas armada, rodearon el Chevrolet Corsa gris del efectivo.

El agente reaccionó extrayendo su arma reglamentaria y disparó contra uno de los atacantes que intentaba abrir la puerta del conductor. El joven herido, identificado como D. S. D., cayó a pocos metros y fue subido a otro vehículo por sus cómplices para ser trasladado a un hospital, donde llegó sin vida. El resto de la banda, incluido el sujeto que había ingresado al auto, se dio a la fuga.

El fiscal Carlos Fornaro también interviene en este caso. El funcionario judicial caratuló el hecho como robo agravado y homicidio, pero no tomó medidas contra el agente policial al considerar que su accionar se enmarcó en legítima defensa ante una amenaza a su vida. El joven abatido era menor de edad, con antecedentes penales y había egresado recientemente de un centro de rehabilitación por adicciones.