El debate en torno al persistente nivel récord de endeudamiento familiar en la Argentina, que supera holgadamente el 12,8%, provocó un fuerte contrapunto entre el Gobierno nacional y las pequeñas y medianas empresas. Luego de que el presidente Javier Milei argumentó públicamente que la morosidad crediticia se desencadenó por consumos suntuarios como la compra de televisores para el Mundial en cadenas de electrodomésticos, la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), que agupa a las empresas pymes, salió a cruzar la lectura del gobierno libertario y advirtieron por la caída del poder adquisitivo de la población.
Desde la entidad empresaria desmintieron de forma categórica la versión del Presidente. En declaraciones periodísticas a Infobae, el vocero de la CAME, Salvador Femenía, aseguró que el trasfondo real de la crisis financiera es la pérdida sostenida del poder adquisitivo y la necesidad de cubrir gastos básicos de la canasta cotidiana.
Las Pymes explican el endeudamiento familiar por el financiamiento para comer
Según explicaron desde la CAME, el crédito dejó de funcionar como un canal para acceder a bienes durables y pasó a operar como un “salvavidas” para amortiguar el atraso de los salarios frente a la suba de los servicios públicos. Los hogares recurren a préstamos personales o tarjetas de crédito para pagar alimentos, vestimenta, calzado y facturas esenciales.
El diagnóstico de las pymes ubica un deterioro acentuado a partir del techo del rebote económico registrado a comienzos de 2025, marco donde las tarifas continuaron escalando mientras se enfriaban las paritarias, acumulando un desfasaje salarial de entre el 10% y el 12%.
A su vez, este ahogamiento derivó en transformaciones en los comercios de cercanía:
- Fraccionamiento de compras: Trabajadores que perciben ingresos por encima de un millón de pesos se ven obligados a comprar alimentos en dosis fraccionadas.
- Migración de marcas: Desplazamiento extendido hacia segundas, terceras y cuartas marcas para llegar a fin de mes.
- Barreras al crédito: Tasas altas, incapacidad de calificación e historial de sobreendeudamiento que bloquean a los usuarios de los plásticos tradicionales.
Asimismo, datos del Banco Central muestran que, si bien la morosidad en tarjetas parece haber dado un leve alivio en los registros, esto responde en parte a un artificio contable: deudores severos que pasan a ser catalogados como “irrecuperables” y salen de las estadísticas oficiales, mientras que la mora en préstamos personales sigue subiendo.
Alerta pyme: cadena de pagos en peligro y embargos de la ARCA
El impacto del menor consumo repercute en la otra cara de la moneda: los comercios e industrias pymes. Femenía advirtió que las empresas locales registran crecientes problemas para sostener compromisos crediticios y tributarios.
Al derrumbarse las ventas, la producción fabril no encuentra canal de salida y se resiente la cadena de pagos de los proveedores. La prioridad de las firmas es no atrasarse con el pago de salarios, lo que deriva en postergaciones impositivas que derivaron en una ola de embargos judiciales ejecutados por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA).
Desde CAME criticaron los planes de facilidades vigentes implementados por la ARCA por considerarlos insuficientes, con plazos acotados y tasas de interés poco ventajosas, reclamando moratorias más extensas que eviten el ahogamiento definitivo de la producción industrial nacional.






