La negociación paritaria entre el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires y los representantes del empleo público ingresó en un escenario de fuerte tensión sindical. Frente a la falta de propuestas salariales concretas y en reclamo de mejores condiciones de trabajo, tanto el Frente de Unidad Docente Bonaerense (FUDB) como la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) resolvieron convocar a paros provinciales de 24 horas para presionar a la gestión del gobernador Axel Kicillof.

¿Tras la salida de Baradel de SUTEBA, se termina la paciencia con Kicillof?

Desde los gremios bonaerenses miran con especial atención lo que suceda en la paritaria abierta en el final del mes de septiembre. La dirigencia sabe que tiene una sábana corta: mientras más justifiquen y acepten las propuestas insuficientes del gobierno provincial, más se atomiza la representación sindical de las bases en las organizaciones de peso.

Si bien es cierto el ahogo que atraviesa la provincia, la falta de respuestas a las necesidades de las bases dificultan cada vez más la relación fluida y “espalda con espalda” de los gremios provinciales con la gestión Kicillof. Cabe preguntarse entonces si hay margen para sostener el apoyo ciego al Gobernador, en el marco de un constante deterioro de los salarios del sector público provincial y las artimañas ya conocidas del Ejecutivo para dilatar las negociaciones y evitar, por ejemplo, el impacto de aumentos en el medio aguinaldo.

El caso más claro es lo que sucedió con SUTEBA, la organización que supo tener un rol protagónico durante la resistencia a las políticas de ajuste del gobierno de María Eugenia Vidal cuando los paros provinciales eran, al igual que durante la gestión de Daniel Scioli, moneda corriente. 

El crecimiento de minorías intensas como La Lista Multicolor, que logró hacerse con importantes seccionales como La Matanza, Bahía Blanca y Zárate en las últimas elecciones del gremio corriendo por izquierda al oficialismo por su convivencia con el Ejecutivo provincial, forzó la salida del histórico líder del gremio, Roberto Baradel, que busca ahora reemplazar a Hugo Yasky al frente de la CTA de los Trabajadores.

Qué pasa en la paritaria docente

El conflicto en la educación pública alcanzará un punto crítico este jueves 1 de octubre, día en que los sindicatos que integran el Frente de Unidad Docente Bonaerense (FUDB) —AMET, FEB, SADOP, SUTEBA y UDOCBA— llevarán adelante una medida de fuerza que paralizará las escuelas del distrito. La medida fue comunicada tras un ciclo de asambleas y debates internos que respaldaron la paralización total de actividades.

La protesta docente surge impulsada por la ausencia de un porcentaje de recomposición habiendo vencido el plazo proyectado para liquidar aumentos en octubre. En el último entendimiento alcanzado, los haberes tuvieron un ajuste de apenas el 7% en dos tramos (5% en julio y 2% en agosto). 

El Ejecutivo provincial había reabierto el ámbito de discusión paritaria, pero los gremios se retiraron sin una propuesta del Gobierno. Tras la reunión formal, la presidenta de la FEB, Liliana Olivera, remarcó la urgencia del sector al sostener que «los plazos se agotan y se hace imperioso discutir una verdadera recomposición», exigiendo que «no se dilaten más los tiempos de una propuesta».

 

El reclamo central de los docentes por la violencia en las escuelas

A la pauta económica se le sumó un eje central en la agenda de los educadores: la escalada de episodios violentos contra el personal en distintos distritos. La huelga provincial se convocó bajo la consigna “Basta de violencia contra los y las docentes”, apoyada en recientes incidentes registrados en Ensenada, Almirante Brown, Trenque Lauquen, San Miguel, Hurlingham, Florencio Varela y La Plata. El detonante principal ocurrió en la Escuela Primaria N° 13 de Ensenada, donde acusaciones por presuntos maltratos terminaron en golpizas contra directivos e integrantes del equipo de orientación, dejando dos trabajadoras hospitalizadas y derivando en un paro distrital previo de 36 horas. 

Semanas después, una agresión física a una maestra en la Escuela Primaria N° 36 de Almirante Brown reactivó los reclamos con un abrazo simbólico y la proclama de que «las escuelas son territorio de paz». Ante este escenario, los gremios demandaron aplicar efectivamente el Acuerdo de Resguardo y Reparación, además de atender la sobrecarga laboral y las deficiencias asistenciales de la obra social IOMA.

ATE para contra Kicillof y pide transparentar las partidas del Presupuesto 2027 y terminar con la precarización en el Estado provincial

Por su parte, el frente de los estatales bonaerenses atraviesa una dinámica de reclamo paralela tras la audiencia en el Ministerio de Trabajo donde las autoridades de Kicillof tampoco formularon propuestas salariales, argumentando el impacto de la caída de transferencias de fondos nacionales. Frente a este diagnóstico, ATE confirmó un paro provincial con movilización a la Legislatura bonaerense para el próximo miércoles 7 de octubre.

El pliego formalizado por el sindicato de los estatales apunta directamente a la discusión del próximo Proyecto de Presupuesto provincial. El secretario general de ATE bonaerense, Claudio Arévalo, expuso la crisis del sector señalando que «la situación se agrava cada vez más, todos los meses aumenta el transporte, aumentan los alquileres, la comida y los servicios esenciales». 

En el mismo sentido, el dirigente sindical insistió en la urgencia de actualizar los sueldos al remarcar: «Tenemos que llevar una respuesta para que los trabajadores y trabajadoras estatales de la provincia de Buenos Aires puedan llevar un plato de comida digno a la mesa de su familia».

La dirigencia de ATE fundamenta su medida en la necesidad de incorporar partidas presupuestarias suficientes que aseguren pases a planta permanente de contratados y becarios, un pase a esquema de mayor progresividad tributaria sobre los sectores de mayor capacidad contributiva, la puesta en marcha de un boleto gratuito para el personal de Salud y Educación, y el fortalecimiento de la infraestructura pública. 

Desde el gremio enfatizaron que «el Presupuesto Provincial debe constituir una herramienta para garantizar derechos, fortalecer el Estado, mejorar las condiciones laborales y salariales de las y los trabajadores y dar respuesta a las necesidades del conjunto de la sociedad bonaerense».

Qué pidieron los gremios estatales en la paritaria

En paralelo a la convocatoria a movilizar realizada por ATE, el resto de las representaciones sindicales de la administración pública formalizaron sus exigencias técnicas en la mesa paritaria. La seccional bonaerense de la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCNBA), mediante su secretario gremial Juan Pablo Martín Oyarzábal, fundamentó la necesidad de aplicar ajustes de ciclo corto: «Se planteó la necesidad de un acuerdo salarial corto de dos meses como máximo para intentar tener algún tipo de certeza con respecto a la evolución económica de nuestro país y la crisis que estamos atravesando. Se planteó la necesidad de contar con un piso salarial que alcance los dos dígitos para este período». 

En la misma línea, la Federación de Gremios de la Administración Pública (FEGEPPBA) solicitó esquemas de negociación bimestrales, la liquidación de aumentos sobre el último básico percibido y la puesta en marcha de cláusulas de monitoreo permanente frente a la evolución inflacionaria.