Organizaciones políticas, sindicales y sociales rompieron la inercia política para llevar adelante un contundente reclamo de alcance federal. Al cumplirse el primer aniversario del fallo judicial que derivó en la detención y posterior arresto domiciliario de la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, se desarrollaron más de 135 actos militantes simultáneos a lo largo y ancho del territorio argentino y en puntos clave del exterior.
Las jornadas de protesta, coordinadas por La Cámpora en articulación con el bloque de partidos del frente nacional y más de 60 estructuras gremiales, no se limitaron a exigir el cese de lo que consideran una flagrante proscripción política. El eje transversal de los debates y asambleas apuntó a trazar una relación directa entre el encarcelamiento de la principal referente de la oposición y el acelerado deterioro de las condiciones de vida, los salarios y la soberanía económica de la población. Durante los encuentros, se proyectó la producción audiovisual “Un año de la condena de Cristina: ¿Qué pasó en Argentina?”, un informe cargado de datos estadísticos que detalla las consecuencias socioeconómicas del actual ciclo político.
El sindicalismo copó la concentración en el domicilio de San José
El punto neurálgico de la movilización en la Ciudad de Buenos Aires se localizó a partir de las 16:00 horas frente a las puertas del inmueble de San José 1111, el recinto donde la exmandataria cumple la prisión domiciliaria. Allí, la calle se transformó en un gran foro político que contó con el montaje de una radio abierta operada por los equipos de prensa de las centrales obreras.
El protagonismo del discurso de las organizaciones gremiales estuvo en primera línea. Entre los oradores principales del acto se destacaron los diputados nacionales y dirigentes de extracción sindical Sergio Palazzo (Asociación Bancaria) y Mario “Paco” Manrique (SMATA), quienes compartieron el estrado con el senador nacional y titular del PJ porteño, Mariano Recalde, y la legisladora Paula Penacca. Desde el atril callejero, los referentes del movimiento obrero plantearon la necesidad de profundizar la resistencia orgánica frente a lo que calificaron como una “persecución corporativa” diseñada para disciplinar las estructuras del trabajo formal.
Despliegue territorial en la Provincia de Buenos Aires y el interior
La provincia de Buenos Aires fue el escenario con mayor densidad de convocatorias, registrándose 96 actividades político-culturales distribuidas entre las barriadas del conurbano y los distritos del interior de la provincia. Las concentraciones contaron con la participación de ministros provinciales, intendentes y legisladores:
- La Matanza: Las deliberaciones estuvieron encabezadas por el diputado provincial Facundo Tignanelli y la diputada nacional Luciana Potenza.
- Avellaneda: Tomaron la palabra la secretaria general de La Cámpora, Lucía Cámpora, junto al senador provincial y referente del peronismo de Avellaneda, Emmanuel González Santalla.
- Lomas de Zamora: Participaron del pliego el intendente Federico Otermín, la ministra de Ambiente bonaerense Daniela Vilar y la diputada nacional Teresa García.
- La Plata y Mar del Plata: En la capital bonaerense expusieron Florencia Saintout (presidenta del Instituto Cultural), Ariel Archanco, Chucho Gómez y Sabrina Bastida; mientras que en la ciudad balnearia la oradora central fue la senadora provincial Fernanda Raverta.
- Otras seccionales: Hubo actividades en Lanús (con Julián Álvarez y Eduardo Depetri), Quilmes (con Eva Mieri), e intervenciones en Tres de Febrero, Hurlingham, Luján, Tigre, Morón, Ensenada y Berisso, extendiéndose a 25 localidades del interior provincial como San Nicolás, Zárate, Olavarría y Azul.
El despliegue federal del reclamo se consolidó con actos en más de 21 localidades de las provincias. En Resistencia (Chaco), la jornada fue comandada por la diputada nacional Julieta Campo y la concejala Lucila Masin; mientras que en San Juan la actividad principal estuvo a cargo de la senadora nacional Celeste Giménez Navarro. Las banderas por la libertad de la expresidenta también se alzaron en Catamarca, Salta, Córdoba, Santa Fe, Mendoza, Neuquén y Tierra del Fuego, traspasando las fronteras con réplicas militantes en urbes internacionales como México, París, Roma, Río de Janeiro y Madrid.
La hoja de ruta hacia el “Banderazo” del 20 de Junio
La demostración de fuerza en la vía pública empalma con una cuidada ingeniería institucional diagramada en la sede del Partido Justicialista Nacional. Tras una mesa de debate que aglutinó a intendentes, autoridades de la estructura partidaria, bloques legislativos y referentes de más de 20 agrupaciones políticas de centroizquierda, el peronismo unificó su plan de acción inmediata.
La hoja de ruta contempla la realización del festival cultural “Cristina Libre” el próximo sábado 13 de junio en el espacio de la ex ESMA. No obstante, el hito central de la convocatoria sindical y partidaria estará puesto en el jueves 20 de junio, Día de la Bandera. Para esa fecha, las organizaciones convocan a un masivo “Banderazo” en los terrenos de Parque Lezama. Desde las conducciones gremiales señalaron que la movilización a San Telmo buscará reconfigurar la mística popular y el músculo político de los sectores del trabajo organizado para frenar la proscripción y demandar la inmediata libertad de la exmandataria.








