La causa judicial por el brutal asesinato de Fabiana Stella Torres, ocurrido la semana pasada en la localidad de Villa Tesei, dio un giro determinante. La Justicia de Morón resolvió declarar inimputable a su hijo, N. L. B. (27), quien tras atacar a puñaladas a su madre intentó suicidarse saltando desde un primer piso.

Instituto Melchor Romero
Instituto Melchor Romero

La decisión se basó en el informe del Cuerpo Médico del Departamento Judicial de Morón. La pericia psiquiátrica oficial concluyó que el joven es un “demente en sentido jurídico”, lo que implica que al momento del ataque no fue consciente de sus acciones ni pudo dirigir su conducta. Según el dictamen, el imputado representa un peligro inminente para sí mismo y para terceros, motivo por el cual se ordenó su traslado al área de Salud Mental del instituto Melchor Romero.

Un pedido de auxilio que no llegó a tiempo

Uno de los datos más dolorosos que reveló la investigación es que la víctima había intentado, de manera infructuosa, obtener ayuda profesional para su hijo. Torres había acudido en dos oportunidades al Juzgado de Familia N° 2 de Morón para solicitar su internación involuntaria.

Estas presentaciones no consistían en denuncias penales por violencia, sino en gestiones civiles motivadas por el deterioro del cuadro clínico del joven. A pesar de estos intentos de judicializar la asistencia psiquiátrica, el desenlace fatal ocurrió en la vivienda de la calle El Ñandú al 4900. En el lugar, la policía secuestró dos cuchillos que fueron utilizados para herir de muerte a la mujer de 56 años.

El escenario de la tragedia

El día del hecho, el operativo se inició tras un alerta al 911. Al llegar, los efectivos encontraron al agresor herido en la vereda con cortes profundos en el cuello —autoinfligidos— y lesiones compatibles con la caída desde el balcón del primer piso. Mientras el joven era derivado al Hospital San Bernardino, su madre era trasladada de urgencia al Hospital de Haedo, donde finalmente ingresó sin signos vitales.

La fiscal Adriana Suárez Corripio, titular de la UFI N° 8 de Morón, había caratulado inicialmente el expediente como “homicidio” y “tentativa de suicidio”. Sin embargo, la confirmación de la patología mental del acusado detiene el proceso penal tradicional. Por otra parte, se confirmó que una tía de la víctima, presente en el complejo habitacional durante el incidente, resultó físicamente ilesa, aunque fue testigo del dramático suceso que terminó con la vida de Torres.