La Unión Obrera Metalúrgica (UOM) La Matanza, en conjunto con el Centro de Formación Profesional (CFP) Nº424, está llevando a cabo una iniciativa transformadora dentro de la Unidad Penitenciaria Nº43 de González Catán. A través de la oferta de diversos cursos de capacitación, estas instituciones buscan demostrar su compromiso con la inclusión social y el derecho al trabajo para personas privadas de su libertad, ofreciéndoles una valiosa oportunidad de reinsertarse en la sociedad.
Este proyecto, que funciona desde el año 2023, no solo busca romper con el estigma que a menudo pesa sobre quienes han estado en prisión, sino que también fomenta la confianza en sí mismos de los internos, mostrándoles su potencial para conseguir un empleo o incluso emprender sus propios negocios al recuperar su libertad.
Emiliano Costantino, director del CFP Nº424, destacó la amplitud de la oferta educativa y el impacto positivo que genera en la vida de los internos. “Es un centro prácticamente joven, de reciente creación, iniciamos las actividades en mayo de 2023”, recordó Costantino, quien se unió a los centros de formación profesional de la UOM La Matanza en 2008 y asumió la dirección de este CFP con los lemas “La educación lo es todo” y “Trabajar hasta que la dignidad se haga costumbre”.
A pesar de su corta trayectoria, el CFP Nº424 logró optimizar sus instalaciones dentro de la unidad penitenciaria para adaptarlas al ámbito educativo. Costantino enfatizó que la calidad de los cursos y contenidos es idéntica a la de los centros de formación fuera del contexto de encierro, e incluso, en algunos aspectos, el equipamiento es superior.
Actualmente, se imparten seis proyectos formativos anuales, que se extienden de marzo a diciembre. La oferta es variada e incluye panadería, soldador básico, herrería, mecánica de motos, informática y un curso de operador de planta de residuos sólidos urbanos. Este último es particularmente relevante, ya que la unidad penitenciaria cuenta con una pequeña planta de recuperación de residuos.
Cada curso cuenta con un promedio de 20 a 25 participantes, sumando entre 210 y 230 personas capacitadas por año, con una alta tasa de egreso. “En el primer año, tuvimos unos 140 alumnos recibidos y, en 2024, 155”, celebró Costantino, atribuyendo estos logros al invaluable aporte de la UOM La Matanza, que ha provisto de equipamiento, herramientas e insumos.
Además, el CFP Nº424 articula con FORTRA, una asociación civil de la UOM La Matanza, que, mediante un convenio con el Ministerio de Trabajo, ofrece proyectos formativos de corta duración (tres o cuatro meses). Esto permite que aquellos internos con condenas próximas a finalizar puedan obtener un certificado que acredite su formación, una herramienta fundamental para su futuro.
El director del CFP Nº424 destacó la positiva experiencia de los participantes. “A medida que pasan la cursada se dan cuenta del cambio que ellos mismos generan”, afirmó, mencionando el orgullo de los alumnos al ver los objetos que logran crear en las capacitaciones de soldador o herrería. Incluso, relató emotivas anécdotas de internos que, gracias a los cursos de panadería, preparan productos para compartir con sus familias en los días de visita.
La dedicación de los profesores también es motivo de orgullo. “Los estudiantes respetan mucho el trabajo de los profesores, saben del compromiso que tienen como parte de la sociedad. A nosotros, eso, como educadores, nos motiva porque nos ayuda a pensar a futuro”, valoró Costantino, revelando la intención de realizar un seguimiento de los alumnos una vez que recuperan su libertad.
De cara al futuro, el centro se plantea ambiciosos objetivos. En primer lugar, la construcción de tres nuevas aulas para ofrecer los cursos de manera más cómoda y óptima. En segundo lugar, Costantino busca obtener más horas oficiales de formación profesional para extender los cursos al sector de minoridad de la Unidad 56, ubicada en Virrey del Pino.






