Lomas de Zamora celebra hoy, 10 de septiembre, 164 años de historia. Lo que comenzó como un pequeño asentamiento con apenas 560 habitantes en 1861, se ha transformado en uno de los distritos más importantes y poblados del Conurbano bonaerense. Su historia, marcada por la emancipación, el crecimiento y el ferrocarril, es un reflejo de la evolución de la provincia de Buenos Aires.
De estancias rurales a la autonomía municipal
Antes de convertirse en el partido que conocemos, la zona era un vasto territorio rural con estancias y pocos negocios dispersos. Conocida como “El Cabezuelo”, una extensión de 30 mil hectáreas, fue habitada originalmente por los pueblos originarios telomines. Tras su derrota a manos de los españoles, las tierras pasaron por varias manos, incluyendo las del capitán García Romero y Juan de Zamora, de quien se derivaría el nombre actual del partido.
La verdadera transformación comenzó con el impulso de un grupo de vecinos emprendedores, entre ellos Anacarsis Lanús, Esteban Adrogué, Francisco Portela y Victorio Grigera. Su visión de una ciudad autónoma llevó a que en 1861 presentaran un proyecto al general Bartolomé Mitre para independizarse de Barracas al Sud, jurisdicción a la que Lomas pertenecía en ese momento.
El esfuerzo de estos pioneros dio sus frutos el 10 de septiembre de 1861, cuando la Ley 336 fue promulgada, dando vida al nuevo partido bajo el nombre de “Pueblo de la Paz”.
El ferrocarril y el cambio de nombre
El ferrocarril fue un factor clave para el desarrollo de la joven localidad. Como muchas ciudades del Conurbano, Lomas de Zamora creció a partir de la llegada de las vías del Ferrocarril del Sud y la instalación de una de sus primeras estaciones. Este avance no solo facilitó el transporte y el comercio, sino que también atrajo a nuevos pobladores.
En sus inicios, los límites del “Pueblo de la Paz” eran más extensos, incluyendo áreas que hoy forman parte de Lanús y Esteban Echeverría. Sin embargo, en 1910, el municipio adoptó su denominación actual, Lomas de Zamora, en honor a Juan de Zamora, quien había sido propietario de gran parte de estas tierras en el siglo XVIII. Según el historiador Carlos Liotta, el nombre “Lomas” se añadió por la topografía ondulante de la zona.
Desde un centro cívico incipiente, compuesto por la primera escuela pública, el templo y la municipalidad, Lomas de Zamora ha crecido exponencialmente. La histórica pulpería de Pereyra Lucena e Hipólito Yrigoyen, punto de encuentro y lugar de gestación de los sueños fundacionales, hoy es parte de un entramado urbano complejo y dinámico.
Un futuro construido sobre la historia
A 164 años de su fundación, Lomas de Zamora no solo celebra su rica historia, sino también el legado de quienes forjaron su identidad. Desde sus inicios como un lugar de quintas y veraneo hasta su presente como una metrópoli vibrante, el distrito se proyecta hacia el futuro sin olvidar sus raíces.








