El intendente de La Plata, Julio Alak, formalizó la entrega de la Rendición de Cuentas correspondiente al ejercicio 2025 ante el Concejo Deliberante. La presentación, realizada este 31 de marzo al límite del vencimiento establecido por la Ley Orgánica de las Municipalidades, marca el comienzo de una de las discusiones políticas y administrativas más trascendentales para la capital bonaerense.

El presupuesto ejecutado durante el año pasado contemplaba una partida total de $302.356 millones. Un dato que ya concentra la atención de los ediles es la fuerte concentración de recursos en la Secretaría de Planeamiento, Obras y Servicios Públicos, área que absorbió aproximadamente la mitad del presupuesto total del municipio.

Polémica por el acceso a la información

A pesar del ingreso formal del expediente, el debate arrancó con fricciones. Desde los bloques opositores advirtieron que, hasta el momento, solo han tenido acceso a la carátula del documento, ya que el desglose detallado de las planillas se encuentra aún en proceso de digitalización. Una vez que el texto tome estado parlamentario, el análisis técnico quedará bajo la órbita de la Comisión de Presupuesto, presidida por el concejal oficialista Pablo Elías (Fuerza Patria).

Cambios en el equipo económico

La defensa de los números municipales presentará una cara nueva este año. Tras la renuncia de Marcelo Giampaoli, quien asumió funciones en el Tribunal Fiscal de Apelación provincial, la exposición ante los concejales será encabezada por Sebastián Genatti, el nuevo secretario de Hacienda designado a principios de marzo.

Genatti, junto a las autoridades de la Agencia Platense de Recaudación (APR) y los entes descentralizados como el Mercado Regional, el EMATUR y el Ente Municipal, deberá comparecer para justificar el destino de cada partida y responder a los cuestionamientos sobre la eficiencia del gasto público.

El gasto público como termómetro social

Más allá de las planillas de cálculo, la Rendición de Cuentas funciona como un balance de gestión política. En una ciudad marcada por reclamos persistentes en torno al mantenimiento urbano, la iluminación y el sistema de transporte, los concejales buscarán determinar si la millonaria inversión se tradujo en mejoras tangibles para la vida cotidiana de los platenses.

Luego del filtro legislativo local, el expediente será remitido al Tribunal de Cuentas de la Provincia, encargado de la auditoría final. No obstante, la verdadera batalla se librará en el recinto municipal, donde se evaluará si la ejecución presupuestaria estuvo a la altura de las demandas estructurales de la ciudad.