Lo que se proyectaba como un ascenso estratégico a las filas del Ejecutivo nacional terminó en un retorno inesperado a los pasillos de La Plata. Diego Valenzuela, referente del PRO alineado tempranamente con el proyecto libertario, retomará sus funciones en el Senado de la provincia de Buenos Aires luego de que su desembarco en la Casa Rosada quedara trunco por una decisión política de Karina Milei.
El dirigente, que en diciembre había jurado en la Cámara Alta provincial para solicitar licencia de forma inmediata, aguardaba la creación de la Agencia de Migraciones, organismo que estaba destinado a encabezar bajo el ala de Patricia Bullrich. Sin embargo, la intervención de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, clausuró esa posibilidad, dejando al exjefe comunal de Tres de Febrero sin el cargo prometido.
La interna oficialista como barrera
La caída de la designación no respondió a perfiles técnicos, sino a una reconfiguración del poder interno en La Libertad Avanza. El “karinismo” impuso su criterio de no expandir estructuras estatales bajo la premisa “anticasta” y, fundamentalmente, de limitar el avance de figuras vinculadas al bullrichismo en áreas clave.
A pesar de su formación económica liberal y su vínculo personal con Javier Milei desde la etapa universitaria, Valenzuela quedó expuesto como una pieza prescindible en un esquema donde el círculo de confianza es extremadamente cerrado. Este revés se suma a la performance electoral de diciembre, donde encabezó la boleta de la Primera Sección y cayó ante Gabriel Katopodis por once puntos de diferencia, un dato que ya había erosionado parte de su capital político.
Un regreso con perfil municipal
Aunque el retorno es un hecho, los tiempos administrativos dependen de la mecánica del Senado. Valenzuela deberá esperar a una sesión ordinaria para revocar su licencia y desplazar a su suplente, Marisa Pirillo. En este nuevo ciclo legislativo, el senador buscará reposicionarse con una agenda centrada en los distritos bonaerenses:
- Bloque: Ya mantiene diálogos con la bancada de La Libertad Avanza, presidida por Carlos Curestis.
- Ambición: Aspira a conducir la comisión de Asuntos Municipales para capitalizar sus diez años de experiencia como intendente.
- Desafío: Reconstruir su volumen político tras quedar atrapado en el fuego cruzado de la interna nacional.
El caso de Valenzuela no es un hecho aislado, sino que se inscribe en una serie de frustraciones para dirigentes del PRO, como la del intendente de Mar del Plata Guillermo Montenegro en Justicia, que intentaron integrarse al organigrama nacional. Su regreso a la Legislatura evidencia la poca fiabilidad de las promesas del Ejecutivo, donde las lealtades tempranas no siempre garantizan un lugar en la mesa de decisiones.






