La ciudad de La Plata se ve sacudida por el trágico desenlace de la búsqueda de Yanina Belén Correa, la mujer de 30 años que había sido vista por última vez el pasado 24 de diciembre en la localidad de Abasto. En las últimas horas, el fiscal Patricio Barraza, a cargo de la UFI N° 6, recibió los resultados de los estudios de ADN que ratificaron que los restos óseos hallados a principios de enero corresponden a la joven desaparecida.

El hallazgo original se produjo el 3 de enero, cuando habitantes de la zona rural de Abasto descubrieron piezas óseas —incluyendo un cráneo, un fémur y una clavícula— en el patio de una propiedad situada en las calles 215 y 519. Debido al avanzado estado de descomposición y la fragmentación de los restos, la identificación demandó semanas de análisis genético especializado.

El eje de la sospecha: un mensaje inquietante

La investigación, que ahora cambió su carátula de “averiguación de paradero” a “averiguación de causales de muerte”, tiene como punto central la figura del novio de Yanina, un hombre con quien convivía desde hacía apenas dos meses en una finca de la calle 216. Según los testimonios recolectados, la relación estaba signada por conflictos y problemas de consumo problemático de sustancias.

Un elemento clave para la familia es una comunicación que el hombre mantuvo con una de las hermanas de la víctima tras la desaparición. En dicho contacto, el sujeto habría advertido de manera tajante que “Yanina no iba a volver”, para luego desaparecer también del entorno familiar y social.

Pedido de justicia y movilización

Ante la confirmación del fallecimiento, el entorno de la víctima, quien era madre de cuatro hijos, reclama que el caso se investigue bajo la carátula de femicidio. Los allegados denuncian que Yanina nunca se habría ausentado por voluntad propia sin mantener contacto con sus seres queridos.

Para exigir avances concretos en la causa y la identificación de los responsables, la familia convocó a una marcha este miércoles a las 18:30 horas. La concentración tendrá lugar en la intersección de las avenidas 520 y 208, en la misma localidad donde se desencadenaron los hechos.