Un violento enfrentamiento armado sacudió las calles de la localidad de González Catán, en el partido de La Matanza, cuando un oficial de la Policía de la Provincia de Buenos Aires repelió a los tiros un intento de asalto. El episodio, que tuvo lugar en plena vía pública, concluyó con un adolescente de 15 años herido de gravedad y su cómplice prófugo.
Cómo fue el tiroteo en González Catán
El hecho se desencadenó en la intersección de las calles Juan Cruz Varela y Coronel Conde. Por ese sector transitaba el agente policial a bordo de su motocicleta. Según informaron fuentes judiciales, el efectivo se encontraba en su día de franco, vestía ropas de civil y se dirigía hacia la vivienda de un familiar cuando fue emboscado por dos asaltantes.
Los delincuentes interceptaron su marcha y, mediante amenazas con un arma de fuego, le exigieron de forma violenta que entregara el rodado. Lejos de amedrentarse, el policía reaccionó rápidamente: se identificó como miembro de la fuerza, extrajo su arma reglamentaria y se originó un cruento intercambio de disparos en medio de la calzada.
Un menor herido y un prófugo
Como consecuencia de la balacera, uno de los asaltantes cayó herido en el lugar, mientras que el segundo sospechoso logró escapar a toda velocidad y actualmente es intensamente buscado por las autoridades en la zona. Por su parte, el policía resultó completamente ileso.
Minutos después del enfrentamiento, el delincuente herido, cuya identidad se preserva por tratarse de un menor de 15 años, fue trasladado de urgencia al Hospital del Trauma “Simplemente Evita”, ubicado en González Catán. El adolescente ingresó con múltiples impactos de bala en distintas partes del cuerpo, por lo que debió ser intervenido quirúrgicamente de inmediato y permanece bajo custodia policial.
Peritajes y situación legal del efectivo
La Unidad Funcional de Instrucción (UFI) interviniente dispuso caratular el expediente preliminarmente como “Tentativa de robo agravado por el uso de arma”.
Con el objetivo de garantizar la transparencia en la investigación, la Justicia determinó que los peritajes balísticos y las tareas de rigor en la escena del crimen queden bajo la órbita de la Policía Federal Argentina (PFA). En tanto, las autoridades judiciales decidieron no adoptar ninguna medida restrictiva de la libertad ni legal contra el policía bonaerense, al considerar en primera instancia que actuó en legítima defensa.




