La presión económica sobre el presupuesto de los hogares bonaerenses muestra una marcada desigualdad según el mapa geográfico del Gran Buenos Aires. En un escenario signado por niveles históricos de morosidad, la capacidad de respuesta frente a los compromisos asumidos tanto con entidades bancarias tradicionales como con la banca digital (fintechs) expone brechas severas entre las distintas comunas del conurbano.

Los datos se desprenden del “Mapa de la deuda”, una investigación elaborada en conjunto por el Centro de Estudios de la Ciudad y la Fundación Ebert. El trabajo tomó como parámetro la tasa de mora integral para medir la cantidad de usuarios del sistema crediticio que cayeron en el incumplimiento de sus pagos en tiempo y forma.

A escala provincial, las cifras globales dan cuenta de la magnitud del fenómeno: el indicador de mora promedio en territorio bonaerense se ubica en el 20,17%. Este porcentaje engloba a 1,84 millones de personas en situación de incumplimiento y representa un volumen financiero impago que escala a los $6,49 billones, marca a partir de la cual se mide el nivel de estrés de cada distrito en particular.

El mapa de morosidad: el top 10 bonaerense

Al ajustar la lupa sobre los partidos del conurbano, el ranking de los municipios con mayores dificultades para cancelar pasivos revela que las zonas periféricas del sudoeste y del noroeste metropolitano concentran los picos más críticos.

El podio de la incobrabilidad lo encabeza el municipio de José C. Paz, donde la tasa de morosidad trepa al 32,86%. Con cifras casi idénticas le siguen Presidente Perón, registrado con un 32,73%, y Florencio Varela, que alcanza el 32,48%. Este trío conforma el único lote dentro de la provincia que quebranta la barrera del 32% de mora en sus compromisos financieros.

El listado de las diez comunas con mayor tensión crediticia se completa con valores que se mantienen ampliamente por encima del promedio provincial:

  • Malvinas Argentinas: 31,34% de mora.
  • San Vicente: 29,92%.
  • Ezeiza: 29,63%.
  • Moreno: 29,39%.
  • Merlo: 28,56%.
  • Esteban Echeverría: 27,34%.
  • Berazategui: 26,45% (cerrando la nómina de los diez más afectados, aunque superando por más de seis puntos la media de la provincia).

Caso de estudio: la severa fragilidad crediticia de José C. Paz

Al analizar en detalle la situación en el partido con peores indicadores, las métricas del estudio revelan que dentro del universo poblacional en mora, la tasa en José C. Paz escala al 35,42%.

En términos de masa monetaria, las familias de ese distrito acumulan un volumen total de endeudamiento por $404.649,03 millones. De esa suma, un tramo equivalente a $132.955,92 millones corresponde estrictamente a compromisos vencidos e impagos. El relevamiento identificó a 128.987 deudores únicos dentro de la jurisdicción, de los cuales 45.682 personas físicas se encuentran actualmente tipificadas en condición de mora.

El factor demográfico: la juventud, acorralada por las deudas

El desglose por variables sociobiológicas que ofrece el informe expone una fuerte correlación entre la edad de las personas y la imposibilidad de saldar los préstamos.

Tanto en la división por género como en la consolidación del total poblacional de José C. Paz, la tasa de incobrabilidad traza una curva descendente casi perfecta a medida que se avanza en las franjas etarias.

Comportamiento según el género

  • Hombres: La tasa global de mora se sitúa en el 33,77% (22.867 casos). El pico de incumplimiento se ubica en los menores de 25 años, donde el 47,62% de los deudores masculinos no puede cumplir sus compromisos (2.941 casos). Le sigue el grupo de 26 a 35 años con una mora del 43,84% (7.402 casos).
  • Mujeres: Registran una mora general levemente inferior, fijada en el 31,59% (22.815 casos). Al igual que entre los varones, las jóvenes de hasta 25 años registran el nivel más elevado de impago con el 44,04% (3.056 deudoras), seguidas por el tramo de 26 a 35 años que anota un 40,25% (6.769 deudoras).

Panorama consolidado y adultos mayores

Al unificar la población del distrito sin distinción de género, el segmento de hasta 25 años promedia un 46,17% de mora (5.997 personas). Por su parte, la franja inmediata que va de los 26 a los 35 años exhibe una tasa del 42,40% y representa el volumen absoluto más nutrido de morosos de todo el municipio, al contabilizar 14.171 deudores afectados.

En las franjas intermedias de la población local, el incumplimiento desciende al 34,76% entre los 36 y 45 años (11.761 casos) y al 28,56% en el segmento de 46 a 55 años (7.189 casos).

En el extremo opuesto de la escala, los adultos mayores son quienes evidencian el comportamiento crediticio más regular. La tasa de mora baja al 24,96% en el rango de 56 a 65 años (3.646 casos), desciende al 19,14% en el tramo de 66 a 75 años (2.224 personas) y toca su piso mínimo entre los mayores de 75 años, sector donde la mora apenas alcanza el 12,86% (694 casos).