Un operativo policial a gran escala en La Plata culminó con la detención de dos personas y la identificación de otras 15, en el marco de una investigación sobre la distribución de material de abuso infantil y grooming. La Policía Bonaerense, en conjunto con fiscales especializados del Departamento Judicial local y la Secretaría de Seguridad del Municipio, ejecutó 19 allanamientos simultáneos.
El procedimiento, denominado “Operativo Prisma”, tuvo como objetivo principal desarticular redes de producción y distribución de material de abuso sexual de niños, niñas y adolescentes. Como resultado de los allanamientos, se incautaron computadoras, teléfonos celulares, discos duros y otros dispositivos digitales. Estos equipos serán sometidos a peritajes forenses para rastrear evidencia que permita desentrañar la extensión de estas redes ilegales.
Las autoridades destacaron la importancia de la coordinación interinstitucional para la detección y prevención de estos delitos. Además, la Secretaría de Seguridad del Municipio reforzó la capacitación de profesionales que trabajan en Centros de Atención a Víctimas (CAVs), servicios de salud y escuelas, con el fin de que puedan identificar a posibles víctimas y brindarles la asistencia necesaria.
¿Qué es el “Grooming”?
En la era de la conectividad digital, el “grooming” emerge como una de las amenazas más graves para niños, niñas y adolescentes. Se trata de un delito penal que ocurre cuando un adulto se hace pasar por un par para entablar un vínculo de confianza con un menor a través de plataformas digitales (redes sociales, chats, juegos en línea) con el objetivo de obtener resultados de índole sexual.
El “grooming” es un delito que opera a través de la manipulación y la coerción. El adulto puede exigir al menor el envío de imágenes o videos íntimos, información personal, o incluso intentar pactar encuentros en persona que pueden derivar en situaciones de abuso sexual o en redes de trata. Es una conducta extorsiva en la que el agresor busca controlar a la víctima con amenazas del tipo: “Si no haces esto, yo haré aquello”.
Diferencia clave con el “sexting”
Es crucial no confundir el “grooming” con el “sexting”, ya que son prácticas radicalmente distintas. Mientras que el “grooming” es un delito basado en el abuso y la manipulación, el “sexting” se refiere al intercambio voluntario y consentido de contenido de carácter erótico o sexual entre personas, generalmente de la misma edad.
Aunque el “sexting” puede conllevar riesgos, como la difusión de imágenes sin consentimiento, no es un delito en sí mismo. En cambio, el “grooming” constituye un accionar criminal penado por la ley, que busca la explotación de un menor a través de un engaño. Conocer esta diferencia es fundamental para poder identificar y denunciar el delito.
¿Cómo proteger a los menores del grooming?
- Supervisión parental: Es importante que los padres supervisen la actividad en línea de sus hijos, estableciendo reglas claras sobre el uso de redes sociales y plataformas de juego.
- Comunicación abierta: Fomentar un diálogo de confianza para que los menores se sientan cómodos compartiendo cualquier situación de riesgo que puedan enfrentar.
- Advertir sobre el riesgo: Enseñar a los niños a no compartir información personal con extraños, a no aceptar solicitudes de amistad de personas desconocidas y a no enviar fotos o videos íntimos.
- Denunciar: Ante cualquier sospecha, es fundamental denunciar a las autoridades correspondientes.







